No lo marca el calendario, lo marca tu raíz. El cabello crece alrededor de un centímetro al mes, así que lo que define cuándo repetir no es «cada tantos meses», sino cuánta raíz nueva sin tratar tienes. Cuando llevas dos o tres centímetros de crecimiento —entre dos y tres meses para la mayoría— es cuando tiene sentido volver a mirarlo.
Por qué la raíz manda
Un alisado actúa sobre el cabello que toca. El cabello que ya salió tratado sigue tratado: no «se le va» el efecto de forma pareja, sino que va quedando atrás mientras la raíz empuja cabello nuevo con su forma original. Por eso a los dos meses se ve el contraste entre la raíz y el largo.
No lo marca el calendario: lo marca cuánta raíz nueva sin tratar tienes.
El riesgo de volver a aplicar sobre cabello ya tratado
Si se aplica producto de nuevo sobre todo el largo, el cabello que ya estaba tratado recibe una segunda pasada que no necesitaba. Eso es lo que se llama sobreprocesar: la fibra acumula tratamiento y calor, y puede volverse quebradiza, perder elasticidad y romperse, sobre todo en las puntas.
La forma de evitarlo es trabajar sobre todo la raíz nueva y dejar el largo con lo que necesite, que casi nunca es lo mismo. Eso exige mirar el cabello antes, no aplicar por rutina.
Qué hacer entre una vez y la siguiente
- Espaciar el calor. La plancha y el secador a temperatura alta desgastan la fibra que ya pasó por un proceso.
- Usar protector térmico siempre que vayas a aplicar calor.
- Lavar con productos suaves y sin exceso de fricción.
- Tratamientos de hidratación y nutrición entre servicios, que es justo lo que sostiene la fibra mientras esperas.
- No encadenar procesos químicos sin dejar descansar el cabello entre uno y otro.
Los tiempos de esta entrada son orientativos. Cuánto crece tu cabello y cómo lo tolera depende de cada persona.