Un head spa —o spa capilar, que es el mismo servicio con nombre en español— es un tratamiento largo centrado en el cuero cabelludo, no en el largo del cabello. Un lavado de salón dura unos minutos y busca dejarte el cabello limpio; un head spa dura entre cuarenta y cinco y noventa minutos, incluye masaje y trabaja sobre la piel de la cabeza.
De dónde viene
La práctica se popularizó en Japón, donde el cuidado del cuero cabelludo es una categoría propia dentro de la peluquería, y de ahí salió el nombre «head spa». En los últimos años se extendió a salones de toda América Latina, a veces con el nombre traducido y a veces no.
Un lavado atiende el largo y las puntas. Un spa capilar atiende la piel de donde nace el cabello.
En qué se diferencia de un lavado
- El tiempo. Un lavado son minutos. Un head spa se mide en decenas de minutos, porque el producto necesita reposar y el masaje necesita ritmo.
- El masaje. No es el enjabonado rápido: es un trabajo manual sobre el cuero cabelludo, con presión y recorrido.
- El foco. Un lavado atiende el largo y las puntas. Un head spa atiende la piel de donde nace el cabello.
- El diagnóstico previo. Suele empezar mirando el estado del cuero cabelludo para decidir qué se aplica.
Para quién tiene sentido
Suele buscarlo quien siente el cuero cabelludo graso o tenso, quien carga mucho estrés en la cabeza y el cuello, o quien simplemente quiere una hora de desconexión. También quien usa mucho producto de peinado y acumula residuo.
Un head spa es un servicio cosmético y de bienestar, no un tratamiento médico. No diagnostica ni trata enfermedades del cuero cabelludo. Si tienes picor persistente, heridas, descamación fuerte o caída marcada, eso lo tiene que ver un dermatólogo.